21 de marzo de 2010

POLEN DE ABEJA Y ÁCIDOS GRASOS (1´30´´)


El contenido en grasa de los pólenes apícolas tiene un valor promedio del 6% en peso, existiendo una gran variedad y complejidad en los ácidos grasos que lo forman. El ácido palmítico es el ácido graso mayoritario, alrededor del 27% del total de ácidos, seguido por el ácido nonadecílico (25%), ambos ácidos saturados. Entre los ácidos insaturados están el oleico (5,7%) que es monoinsaturado y el ácido linoleico (1,1%), que es poliinsaturado, uno de los tres ácidos grasos esenciales junto con el ácido linolénico y el ácido araquidónico. Estos porcentajes pueden variar dependiendo de la flora entorno al colmenar.

Si una persona necesita del orden de 2000 kilocalorías diarias, y de éstas el 25% deben proceder de la grasa (500 kilocalorías), nos valdrá con 55 gramos de grasa diarias. Las grasas, además de una estupenda fuente de energía (1 gramo de grasa nos proporciona 9 kilocalorías), son necesarias para el transporte de vitaminas que no son solubles en agua, también son un elemento estructural imprescindible de nuestras membranas celulares y ayudan a “mejorar los aromas de los alimentos y suavizar su tacto en boca”.

De los 55 gramos de aporte diario, se recomienda que cerca de 30 gramos provengan de aceites monoinsaturados, 15 gramos de grasas de pescado omega 3 y el resto de ácidos grasos poliinsaturados omega 6 y ácidos grasos saturados.

Es decir, preferir los ácidos grasos monoinsaturados y luego los poliinsaturados cis. Minimizar los saturados y evitar las variedades trans de los poliinsaturados.